El arrecifeño Agustín Canapino a bordeo de Chevrolet, consiguió su cuarto campeonato en el Turismo Carretera, en el Gran Premio Coronación Río Uruguay Seguros, que se realizó en el autódromo de Centenario, Neuquén. La carrera la ganó Juan Manuel “Pato” Silva (Ford), el podio lo completaron Lionel Ugalde (Torino) y Valentín Aguirre (Dodge). La historia de Agustín Canapino se reescribe día a día y sus páginas continúan completándose con logros. Y es que apenas con 29 años consiguió retener el número 1en la máxima categoría del automovilismo argentino, y festejó su tercer título consecutivo (el cuarto en su trayectoria). El último piloto en obtener tres coronas de manera seguida había sido Guillermo Ortelli, el referente de Chevrolet, entre los años 2000 y 2002. Curiosamente, a los 29 años de edad, el mismísimo Ortelli (séptuple campeón de la categoría) ya sumaba cuatro coronas. Emiliano Spataro, que había ganado la serie más rápida de la mañana y partía desde la primera colocación en la final, no pudo largar por un problema en un palier de su Torino y le cedió la primera colocación, automáticamente, a Valentín Aguirre, el joven piloto de Dodge. En el segundo giro, un toque entre Mathías Nolesi (Ford) y Diego De Carlo (Chevrolet) generó el ingreso del auto de seguridad y la neutralización de la prueba. El relanzamiento fue clave en el desarrollo de la primera mitad de la carrera porque Silva, a bordo de su Ford, le arrebató el liderazgo a Aguirre. Y la maniobra le facilitó al marplatense Ugalde, además, trepar al segundo puesto para relegar al arrecifeño. Canapino, que hasta ese momento marchaba noveno, sacó provecho y avanzó dos colocaciones para subir al séptimo escalón de la prueba. En el octavo giro, Luciano Ventricelli perdió el control de su Ford, quedó sobre la leca y esa incidencia derivó en la segunda intervención del auto de seguridad. Quien ostenta el número uno en los laterales de su unidad, comenzó a demostrar el potencial de su Chevrolet: en la décimo segunda vuelta sobrepasó a José Manuel Urcera -rival directo en la pelea por el campeonato- para alcanzar la sexta colocación. Mientras tanto, la disputa entre Silva y Ugalde por el liderazgo era incesante, al punto de que la diferencia entre ambos, a mitad de carrera, era inferior a las seis décimas. Aguirre, desde el tercer lugar, comenzó a ejercer presión sobre Ugalde, ya que ganar, para él, se había transformado en una obligación. Y Canapino, de todas maneras, continuó con su monólogo: en la vuelta 22 pasó a Facundo Ardusso (Torino) para situarse quinto y, poco después, repitió la acción ante Juan Pablo Gianini (Ford) para adueñarse del cuarto escalafón. Nada cambió en los primeros puestos: Silva fue contundente desde el liderazgo y sumó su décimo quinta victoria en el Turismo Carretera. Ugalde festejó su primer podio a bordo de un Torino. Y Aguirre, con otra destacada actuación, finalizó segundo la Copa de Oro Río Uruguay Seguros.
Hay pocos adjetivos que pueden describir el excelente presente de Canapino, que, sobre todo, se puede reflejar en estadísticas: el final del 2019 lo encontrará, nada más ni nada menos, que entre los siete pilotos con mayor cantidad de títulos en la historia del Turismo Carretera.
Una locura fue el Paseo del Buen Pastor, en el corazón de barrio Nueva Córdoba. Un miércoles soleado que fue escenario de la presentación del Turismo Carretera que desembarcará después de más de una década y por segundo año consecutivo en el autódromo Oscar Cabalén.
Estudiantes residentes en el lugar y otros que llegaron de los barrios se ubicaron alrededor del centro recreativo y de la diagonal Yrigoyen y los bulevares Chacabuco y San Juan, por donde desfilaron los autos de Mariano Werner y de Marco Dianda.
Ambos pilotos, acompañados del local Facundo Chapur, antes del desfile interactuaron con la gente que comenzó a tomar calor de cara a la fecha del TC que se desarrollara el fin de semana del 30 y 31 de mayo en el circuito de camino a Alta Gracia.
Una linda tarde y lo más resonante fue la multitud alrededor de las avenidas cuando pasaban los autos.
POR CIRILO DE PINTO.- La rebeldía del Turismo Carretera es la que tienen los grandes movimientos populares que inevitablemente hacen historia.
El 24 de marzo pasado, en el que se conmemoraron 50 años del inicio del golpe de estado en la Argentina, recordamos gestos de valentía de la categoría de automovilismo deportivo más vieja del mundo. Y uno de los principales gritos de “libertad” que pegó la entidad con sede en el porteño barrio de Caballito fue un día 20 de mayo de 1979, hace 47 años.
Ese domingo, por primera vez la Asociación Corredores Turismo Carretera (ACTC), con la presidencia de Octavio Suárez, pateó el tablero y organizó por sí sola una carrera de Turismo Carretera, dejando de lado al Automóvil Club Argentino (ACA) y a la CDA. Alto impacto.
Ese fin de semana se puso en marcha la temporada del TC en el circuito 12 (5.641,60 metros) del autódromo municipal de Buenos Aires, que llevó el nombre de ´Premio Apertura´ y contó con 47 pilotos inscriptos.
Las series fueron victorias de Francisco ´Colo´ Espinosa y Jorge Martínez Boero. Mientras que la final a 25 vueltas fue un carrerón que ganó el cordobés Héctor Luis Gradassi (Ford) con un tiempo de 53m45s8/10 a un promedio de 157,436 kph.
Lo escoltaron Ricardo Iglesias (Ford), Espinosa (Chevrolet), Osvaldo Villaverde (Chevrolet), Hermanos Suárez (Dodge) y completaron el top 15 Héctor Ríos, Néstor Fernández, Miguel Parodi, Oscar Piñero, Alberto Ernst, Carlos Lynn, Gustavo Brescia, Jorge García, Ubaldo Cunial y Roque Giuliano.
La lucha de la ACTC no terminó allí. La semana siguiente insistiría con el gobierno de facto la provincia de Buenos Aires para que autorice al TC a regresar a los circuitos ruteros. Por entonces, en la sede de calle Bogotá 166 del porteño barrio de Caballito, esperaban esa confirmación con 25 pedidos formales de instituciones de todo el país que tenían la intención de organizar una carrera, dejando en claro el interés que había por dicha categoría.
No eran años fáciles para la entidad, si hasta tenían que golpear cuarteles para que los militares permitieran cortar las rutas y así correr. La dictadura tampoco veía con buenos ojos esa rebeldía que experimentaba la ACTC. No les resultaba simpático a los militares que tanta gente entusiasta se reuniera en medio de rutas para disfrutar de una carrera de autos.
La entidad cumplirá en agosto 66 años y la categoría disputó su primera carrera aquel lejano 5 de agosto de 1937, con la victoria de Ángel Lo Valvo (Ford) bajo el seudónimo ´Hipómenes´.
Popular y rebelde, así fue escribiendo su historia el Turismo Carretera y la ACTC, que fue cambiando de autos, de circuitos, reemplazando rutas por autódromos, olvidando la realización de grandes premios sobre caminos de tierra o asfalto, pero nunca perdió la popularidad ni dejó de generar pasión.
El Turismo Carretera cumplirá su próxima fecha el domingo 31 de mayo en el autódromo Oscar Cabalén. Para dicho compromiso, la Comisión Asesora y Fiscalizadora (CAF) de la ACTC informó que las verificaciones técnicas de los motores serán cruzadas. ¿Qué significa? Que el preparador deberá realizar la revisión del motor del otro preparador, con los instrumentos provistos, dentro del recinto técnico.
Aprobación reglamentaria en la categoría Turismo Carretera
A partir de la próxima competencia de Turismo Carretera, a disputarse en el Autódromo Oscar Cabalén, la Revisión Técnica del motor se realizará de la siguiente manera: Las Mediciones de Compresión y Cilindrada, serán realizadas de manera cruzada por los preparadores.
La Calibración de la Máquina de Compresión se realizará con la asistencia del Departamento Técnico.