El argentino Kevin Benavides (Red Bull KTM) obtuvo la decimotercera y penúltima etapa del Rally Dakar 2023 en Arabia Saudita y definirá este domingo la corona en motos con su coequiper el australiano Toby Price (clasificó quiento), quien lidera la general por tan solo 12 segundos.
El salteño, campeón 2021, salió en busca de la victoria este sábado y consiguió el primer parcial del año, recorriendo 675 kilómetros (154 cronometrados) entre las localidades de Shaybah y Al-Hofuf, paralelo al límite con Emiratos Árabes Unidos y Qatar.
De esta manera, Kevin achicó en 2m28s la ventaja y todo se definirá en la última etapa que tendrá un recorrido de 417km. (136 de especial) hasta llegar a Dammam, sobre la costa del Golfo Pérsico.
Por su parte, Luciano Benavides hizo el mejor tiempo del día pero una penalización lo relegó y la victoria pasó al debutante Docherty, pero al final quedó para Kevin cuando la organización decidió reponerle el tiempo perdido por su asistencia al austríaco Mattias Walkner, el otro integrante del equipo Red Bull KTM.
Price fue campeón en 2016 y 2019, ambas con KTM, y Benavides logró con Honda en 2021 lo que hasta el momento es la única conquista de un piloto sudamericano en la división de las dos ruedas.
EN EL PUNTO DE MIRA
El Empty Quarter sigue desvelando su identidad. El inmenso desierto que concentra el grueso de las reservas petrolíferas saudíes está resultando ser un terreno de juego bien particular para los pilotos del rally raid. Las extensiones de dunas descubiertas por el Dakar este año difícilmente encuentran parangón en otros puntos del planeta. Ahora bien, en los 185 km de la especial de hoy los pilotos no se han limitado a surcar con arte y prudencia las dunas, sino que se han topado también con tramos de chotts que invitaban a pisar el acelerador y alcanzar la velocidad punta. Nacho Cornejo ha tirado hoy de los galones adquiridos en las dunas del Atacama en Chile para adjudicarse la victoria del día en motos. En coches, Sébastien Loeb ha vuelto a desenvolverse a las mil maravillas entre las majestuosas montañas de arena, dando sobradas muestras de esa fortaleza que le hace brillar sobre los demás.
El resumen del Etapa 12 presentado por Aramco – #Dakar2023
LO ESENCIAL
Aumenta la presión. Tras un largo reinado de Skyler Howes en la cima de la general, donde ocupó fugazmente el trono un tal Mason Klein, es ahora un viejo zorro quien se hace con la corona del Dakar. Toby Price no arrancó la prueba con especial discreción, pues recordemos que se impuso ya en el prólogo de Sea Camp, pero después se diría que ha avanzado casi a hurtadillas hasta coronarse en lo alto de la general, sin fanfarrias, tras adjudicarse el tercer tiempo en la especial del día. Su reinado no debería peligrar pues se perfila como un piloto de lo más solvente a falta de tres días para la meta final. A Price le corresponde ahora tirar de galones y de sangre fría para hacer una entrada triunfal en Dammam, pues recordemos que adelanta por la mínima -28’’- a Skyler Hower y en 2’40’’ a su compañero de equipo Kevin Benavides. KTM, que lleva sin aupar una moto naranja a lo más alto del podio desde la victoria del propio Price en 2019, saborea ya la victoria. En Honda, celebran hoy el éxito de Cornejo en el camino de vuelta a Shaybah, aunque con el corazón un poco “partío” por el hundimiento de Adrien van Beveren (5º a más de 16 minutos), por mucho que el 4º puesto provisional le corresponda a Pablo Quintanilla, a 14’54’’ del líder. En coches, no hablamos de segundos sino de decenas de minutos, especialmente en el caso del Toyota de Nasser Al Attiyah y Mathieu Baumel, cuya agudeza visual es irreprochable, tal es así que logran distinguir en su retrovisor la silueta de un Hunter de BRX, cronometrado a 1h27’. Sébastien Loeb ha encontrado la forma de adjudicarse el segundo puesto de la general (ver “El dato”). Gracias a su sexta victoria de etapa este año, adelanta a Lucas Moraes, que ocupa en estos momentos el tercer puesto de la clasificación en su primera inclusión en el Dakar…. Le sobran sin duda los motivos al brasileño para organizar una fiesta a ritmo de samba y bien regada por caipirinhas a su regreso a Río si logra mantenerse en el podio de aquí al domingo. En T3, Austin Jones ha puesto rumbo a Dammam con la misma tranquilidad que Nasser Al Attiyah, esa tranquilidad que le brinda su más de una hora de ventaja sobre su compañero de equipo Seth Quintero. Alexandre Giroud también rueda concentrado en defender su título gracias a sus 59 minutos de margen. En T4, en cambio, hay un duelo pendiente entre Eryk Goczał y Rokas Baciuška. El campeón del mundo lituano ha ampliado su renta en la general a 8 minutos, pero el último miembro de la familia polaca todavía tiene opciones de seguir el ejemplo de su tío Michał, ganador de la especial del día (ver La actuación del día). En camiones, el líder de la general ha aprovechado la etapa para distanciarse de Martin van den Brink. En el duelo neerlandés, el piloto del Team De Rooy ha marcado quizás puntos decisivos pues mira al horizonte del Golfo Arábigo con 33 minutos de ventaja.
Tras cosechar ocho victorias de etapa entre los dos el año pasado, Marek y Michał ya habían demostrado que el clan Goczał no participaba en el rally solo para figurar, aunque algunos pequeños errores les privaron del podio final. Este año, de cara a la 45ª edición el Dakar, volvían con la firme intención de brillar y suceder a Austin Jones en el trono de los SSV. Para aumentar sus opciones, decidieron reclutar a otro miembro de la familia, el joven Eryk, hijo de Marek. Y lo cierto es que al joven solo le hicieron falta dos especiales para triunfar y convertirse en el ganador de etapa más joven de la historia del Dakar, un honor que le correspondía hasta el momento a Seth Quintero. Marek se impuso el día siguiente y los dos polacos se han convertido enseguida en los dos grandes rivales de Rokas Baciuška en la pugna por el título. Michał, en cambio, ha vivido una carrera plagada de sobresaltos. Tras perseguirle la mala suerte, su sed de victoria le ha llevado a adjudicarse al fin su primer scratch del año. No son uno, ni dos, sino tres los Goczał que han alcanzado el peldaño más alto del podio en este 45º Dakar, algo nunca visto. ¿Será que el viernes 13 es el día de la buena suerte en Polonia?
UN DURO REVÉS
Había muchas expectativas puestas en Mason Klein en su segundo Dakar. Mejor rookie en 2022 gracias a un más que meritorio 9º puesto con tan solo 20 primaveras. En sus inicios en RallyGP este año, el piloto privado del equipo BAS World KTM Racing, niño bonito de los austriacos, Klein empezó pisando fuerte al hacerse con las riendas de la general en la primera etapa. Algunos detectaron ya bajo sus radares un ovni dispuesto a desafiar todas las estadísticas de precocidad en la prueba. En la jornada de descanso, el pipiolo ya era 3º en la general. Quienes sólo habían visto en el fenómeno un cometa empezaron a enfocar mejor sus telescopios. Sin embargo, el inicio de la segunda semana de competición hizo aterrizar de golpe al joven prodigio. Literalmente, pues Mason daba con sus huesos en el suelo no una sino dos veces durante la etapa 9. La llegada al Empty Quarter en cambio se desarrolló con normalidad el día siguiente, pero desde hace dos días Mason vive altibajos comparables a la tipología de las dunas, esas que son todo un martirio para el cuerpo y, más concretamente, para el cuello. En un control por radio al vivac en la meta de la etapa maratón nada hizo sospechar que le pasara algo, pero el océano de arena engulló al número 9 hasta las profundidades de la 42ª posición. Esta noche, Klein ocupa la 10ª posición de la general y ha decidido afrontar mañana un nuevo mar de dunas pese al temporal que se avecina en el camino hacia el Golfo Arábigo. Sin duda, el primer gran frenazo a una ascensión meteórica.Todas las reacciones
EL DATO: 5
Que Sébastien Loeb tiene una gran fortaleza no es ningún secreto. Evidente también es lo difícil que resulta plantarle cara al nonacampeón del mundo de rallies en términos de velocidad. Cuando el viento sopla a su favor, el piloto de BRX es inalcanzable. Dicho esto, el francés también es conocido por pecar en ocasiones de avaricioso, forzando la máquina más de lo necesario. Pero este año hay algo nuevo que conviene destacar. Se trata de la actuación impecable del dúo Loeb-Lurquin, que les ha llevado a coronarse cinco días seguidos (con la jornada de descanso de Riyadh de por medio, bien es cierto), un récord solo ostentado hasta el momento por Ari Vatanen en el Dakar de 1989. A estas cinco victorias de etapa consecutivas el francés suma una sexta en la presente edición, elevando su marcador particular a 22 especiales, una colección que arrancó en 2016 y que le coloca ya por delante de Pierre Lartigue. Tras abrir pista hoy, Loeb ha ido dejando atrás a sus adversarios, con Mattias Ekström, a más de tres minutos, como el más fiero rival. El equipo del Hunter # 201 ha necesitado algo más de 1h56’ a una velocidad media de 95 km/h para cruzar la meta final, o lo que es lo mismo, 9 km/h más que su “presa” del día, Lucas Moraes, a quien le ha arrebatado de paso el segundo puesto de la general.
W2RC: De nada sirve correr…
Sébastien Loeb iguala hoy el récord de victorias de etapa consecutivas de Ari Vatanen (ver El dato), algo que le lleva a colocarse a 1 punto de Nasser Al Attiyah en la clasificación del W2RC… a falta de dos etapas para el final. Mañana, el francés podría batir el récord del finlandés y escribir una nueva página en la historia del Dakar. Sería para el francés una forma de saldar sus cuentas con Nasser Al Attiyah en el campeonato del mundo. “De nada sirve correr, lo que conviene es partir a tiempo”, decía la famosa fábula de Jean de la Fontaine, esa que estudian todos los chavales franceses en la escuela. Loeb parece dispuesto a aplicarse el cuento al pie de la letra, aunque en su caso más que partir “a tiempo” lo que busca es partir… ¡con puntos!
CON SABOR A CLASSIC
En 1984, durante la 5ª edición del París-Dakar, Porsche fue el primer fabricante en desarrollar un vehículo específicamente para aspirar a la victoria: se trata del mítico 911 tipo 953. En total, se inscribieron tres vehículos: dos para pelear por la victoria con Ickx y Metge al volante y un tercero para brindar asistencia rápida en la pista con el ingeniero Roland Kussmaul al mando. En el Dakar Classic, encontramos una réplica del Porsche que se proclamó ganador en el seno del equipo Logistic Rallye. Y también un segundo Porsche inspirado en el Martini de los años del East Safari, el icónico molde del modelo 953. Y, junto a ellos, un Peugeot 504, un Cox y un buggy Strakit. ¿Cuál es el denominador común del equipo, se preguntarán? ¡Las dos ruedas motrices! Como en los años dorados, Rudy Verdaguer, director de la escudería francesa, también se ha inscrito en carrera al volante de un vehículo de asistencia rápida. Se trata de un 4×4 pensado para asistir a quienes necesiten un capote. Y no es un 4×4 cualquiera. Se trata de una VW Transporter T3, conocida comúnmente como “Combi” y perfectamente alineada con el espíritu y los gustos personales del equipo. El favorito de los “beatniks” de los primeros años del París-Dakar se ha convertido en el favorito de esta 3ª edición del Dakar Classic. Curioso, ¿verdad?
El piloto salteño Luciano Benavides, ganador del Dakar en la categoría motos, fue recibido este martes por el pueblo de Salta que salió a las calles para saludarlo.
El ganador, acompañado de su hermano Kevin, que corrió en la divisional Challenger, encabezó una caravana por las calles de la ciudad capital desde el aeropuerto Martín Miguel de Güemes hasta llegar al estadio cubierto Delmi, donde se le dió la bienvenida.
El recorrido de la movida se puso en marta minutos después de las 19 y transitó por las avenidas Banchik, Paraguay y Chile, Pellegrini, 25 de Mayo y Entre Ríos.
En el regreso, Luciano dijo emocionado: “Es un sueño hecho realidad. Fue una carrera durísima, que se definió hasta el último kilómetro. Ganar el Dakar por apenas dos segundos es algo increíble y habla de lo exigente que es esta competencia”.
El riocuartense completó todas las etapas de su participación en el rally más duro del mundo, finalizando 31° en la clasificación general de Rally2.
Leonardo Cola escribió su propia historia en el Dakar 2026 al cumplir el objetivo que se había propuesto desde antes de partir hacia Arabia Saudita: completar todas las etapas del rally más exigente del planeta.
El piloto de Río Cuarto finalizó en la posición 31 de la clasificación general de Rally2 compitiendo con su KTM 450 Réplica, sumando experiencia invaluable en cada uno de los trece días de competencia que lo llevaron desde Yanbu hasta recorrer más de cinco mil kilómetros por el desierto árabe.
A lo largo de las dos semanas, Cola demostró constancia y determinación al superar dunas, sectores pedregosos, tramos de navegación complejos y las dos etapas maratón donde debió pasar noches en el desierto sin asistencia mecánica.
El riocuartense tuvo momentos destacados durante su participación, como cuando escaló al puesto 39 de la general tras la Etapa 5, demostrando que su evolución fue progresiva conforme ganaba confianza en el terreno árabe.
Cola se suma así a la lista de pilotos cordobeses que han completado el Dakar, dejando en alto el nombre de Río Cuarto en una competencia donde la mayoría de los participantes no logra ver la bandera a cuadros final.
Por último, el piloto riocuartense había iniciado una colecta antes de comenzar el Dakar con el fin de entregar los fondos recaudados a la Ciudad de los Niños, Granja Siquem y la Parroquia San Roque ayudando a toda una comunidad de gente que lo siguió de cerca en su recorrido por Arabia Saudita.
El argentino protagonizó un desenlace épico tras un error de navegación de Brabec a tres kilómetros de la meta. Cavigliasso-Pertegarini completaron el podio en Challenger mientras Al-Attiyah conquistó su sexto Touareg igualando a Carlos Sainz.
El Rally Dakar 2026 quedará grabado para siempre en la memoria del automovilismo mundial como la edición del milagro de Luciano Benavides. El salteño de KTM protagonizó el final más dramático en la historia de la categoría de motos al consagrarse campeón por apenas dos segundos sobre el estadounidense Ricky Brabec de Honda, la diferencia más estrecha jamás registrada en casi cincuenta años de competencia.
El desenlace épico se produjo en la Etapa 13, un bucle de solo ciento cinco kilómetros alrededor de Yanbu donde todo parecía controlado para Brabec, quien largaba con tres minutos veinte de ventaja y el comodín de las bonificaciones por abrir pista. El californiano administró bien la renta durante buena parte de la especial, pero a apenas tres o cuatro kilómetros de la meta se extravió en una nota confusa del roadbook que varios pilotos coincidieron después como un error de la organización.
Ese pequeño desliz lo cambió todo en cuestión de segundos. Benavides, que nunca dejó de empujar pese a que el milagro parecía matemáticamente imposible, aprovechó la grieta y voló hasta la meta para escribir una página histórica que incluye su primer Dakar, el tercer título argentino en motos después de los dos campeonatos de su hermano Kevin en 2021 y 2023, y el vigesimoprimer triunfo de KTM en la categoría. El podio final lo completó el español Tosha Schareina de Honda en tercer lugar a más de veintisiete minutos del campeón, subiendo al podio por segundo año consecutivo y confirmando su regularidad entre la élite mundial. La victoria de la última etapa fue para Edgar Canet, quien se quedó con su tercera victoria parcial después de haber brillado en el prólogo y la primera jornada, cerrando un Dakar excepcional para el joven piloto español de apenas veinte años pese al duro golpe sufrido en la primera maratón que lo sacó de la pelea por el título.
En la categoría Challenger, el español Pau Navarro protagonizó una destacada victoria al conquistar el título sin ganar ninguna etapa, demostrando que la regularidad y consistencia son tan importantes como la velocidad pura en el Dakar. Navarro se convierte en el segundo español en ganar la categoría Challenger tras Cristina Gutiérrez en 2024, superando al saudí Yasir Seaidan por veintitrés minutos veintidós.
Argentina colocó a Nicolás Cavigliasso y Valentina Pertegarini en el tercer puesto del podio final a treinta y cinco minutos cincuenta y dos del campeón, un resultado meritorio considerando que los cordobeses perdieron más de una hora en la Etapa 9 por el problema del radiador pero se recuperaron magistralmente para defender su lugar en el podio. Kevin Benavides protagonizó un cierre perfecto al ganar la última etapa apenas minutos después de que su hermano Luciano celebrara su título en motos, cerrando séptimo en la general en su primera experiencia en Challenger con un futuro promisorio. El navegante Bruno Jacomy junto al chileno Lucas del Río completaron una actuación sobresaliente al terminar cuartos a apenas treinta y siete minutos nueve del campeón, estando a solo un segundo de subirse al podio.
En la categoría de autos, Nasser AlAttiyah conquistó su sexto Dakar igualando la hazaña histórica de Carlos Sainz como los únicos pilotos con seis victorias absolutas en la competencia más dura del mundo. El qatarí le dio además a Dacia su primer triunfo en el rally raid en apenas su segunda participación como marca, completando un doblete histórico junto a su compañero Sébastien Loeb que terminó cuarto. Nani Roma fue subcampeón con Ford a nueve minutos cuarenta y dos del ganador, regresando al podio siete años después de su última vez y confirmando que cuando el Dakar aprieta, él siempre aparece.
El sueco Mattias Ekström completó el podio con Ford por apenas ocho segundos sobre Loeb después de una batalla épica en la última etapa, mientras que Carlos Sainz terminó quinto a casi treinta minutos después de aquel error de navegación en la penúltima etapa que lo sacó definitivamente de la pelea por el título.
El Dakar 2026 quedará en la historia como una de las ediciones más peleadas de todos los tiempos, con finales dramáticos en múltiples categorías que demostraron una vez más que en el rally más duro del mundo, nada está decidido hasta que se cruza la última meta.