El joven piloto australiano Oscar Piastri (McLaren) ganó su primer gran premio de Fórmula 1 este domingo en Hungría, con la particularidad de que la escudería le pidió a quien lideraba la carrera, el británico Lando Norris (McLaren), que le cediera la posición y le permitiera la victoria. Juego de equipo que se ensució por la serie de audios internos que dejaron en claro el enojo de Norris por tener que entregar lo que podría haber sido un nuevo triunfo para su historial.
Completó el podio del 1-2 de McLaren el séptuple campeón Lewis Hamilton (Mercedes).
Norris, quien había logrado la pole pero una mala largada perdió la punta en manos de Piastri, fue líder de la competencia a 25 vueltas del final, beneficiado por haber ingresado a boxes por el último cambio de neumáticos antes que su compañero Piastri uqe en ese momento estaba liderando. Por eso el equipo consideró que debía enmendar cierto error estatégico y le pidió al británico que le devuelva el primer puesto a Norris, quien no disimuló su enfado.
Otro que corrió enojado casi toda la carrera fue el tricampeón neerlandés Max Verstappen (Red Bull), quien debió entregar en las primeras vueltas el segundo lugar de la fila india a Norris por una infracción en la largada. Luego criticó en los audios la estrategia de su equipo y por último, cuando pretendía recuperar terreno, estiró la frenada en la curva uno y tocó a Hamilton despistándose y decretando su quinta posición final, detrás de la Ferrari de Charles Leclerc.
El tricampeón del mundo tuvo que salirse del trazado, mientras que Norris vio cómo en apenas trescientos metros había perdido dos posiciones pese a salir desde la ‘pole position’. No obstante, tanto Norris como McLaren reclamaron a los comisarios que el adelantamiento del neerlandés era ilegal al haberse salido de la pista y, de hecho, apenas un par de vueltas después, Verstappen devolvió la posición.