Tras seis etapas y un prólogo disputados desde la salida de Jeddah, en la jornada de descanso, permanecen en la carrera 231 vehículos (78 motos, 14 quads, 56 coches, 49 vehículos ligeros y 34 camiones) de los 286 que superaron las verificaciones. Entre los que han visto interrumpida su carrea, 26 pueden continuar aún la aventura en el Dakar Experience, sin figurar en la clasificación general.
Aunque la situación es totalmente diferente, no hay nada decidido en ninguno de los títulos de las cinco categorías. A mitad de carrera los líderes pueden, sin embargo, considerar que han cumplido ya parte de su misión. Toby Price en motos, Nicolás Cavigliasso en quads, Stéphane Peterhansel en coches, Aron Domzala en vehículos ligeros y Dmitry Sotnikov en camiones pueden confiar en sus posibilidades. Los 23 vehículos inscritos en la categoría Dakar Classic han logrado superar los escollos de la primera semana, con el buggy Sunhill, pilotado por Marc Douton, a la cabeza en la carrera de regularidad.
Motos: Price a la cabeza, sin garantías
La víspera de la segunda semana, que se anuncia decisiva, todavía pueden aspirar a la victoria final una docena de pilotos. A mitad de rally, los pilotos del Top 10 están apiñados en un intervalo de 15 minutos.
Ricky Brabec, vigente campeón, figura en 13ª posición, pero a tan solo 19 minutos del líder, por lo que el piloto de Honda podría hacerse todavía con la victoria.
Brabec, ganador del prólogo, cometió varios errores de navegación en las primeras etapas. Sin embargo, el estadounidense ha sabido permanecer cerca del grupo a la cabeza, mientras conservaba su Honda y ha gestionado mejor que otros su reserva de neumáticos, limitada esta edición a 6 traseros durante toda la prueba para los pilotos de élite.
A la cabeza, Toby Price sujeta las riendas de la general. El piloto de KTM, ganador de las ediciones de 2016 y 2019, ha mantenido la calma durante las especiales con una navegación compleja.
Al australiano le pisa los talones Kevin Benavides y Nacho Cornejo, dos pilotos de Honda, respectivamente a 2m16s y 2m57s del líder. El argentino se mostró heroico en la quinta etapa entre Riad y Al-Qaisumah, al imponerse tras haberse lesionado la nariz y el tobillo en un mal aterrizaje de salto de duna. Por su parte, tras un inicio de rally prudente, el chileno ha alcanzado su velocidad de crucero, como muestran los sucesivos puestos de honor que ha ocupado en las etapas.
Joan Barreda, cuarto piloto de Honda, se ha adjudicado tres etapas y figura en la séptima posición en la general, pese a algunos errores de navegación. Al sumar 27 victorias se alza al tercer puesto de los coleccionistas de especiales, detrás de Stéphane Peterhansel y Cyril Despres, ambos con 33.
A su vez, Xavier De Soultrait, quinto, al término de seis etapas, también se ha destacado por su regularidad en los primeros puestos. Con su actual Husqvarna, el piloto francés, detrás de Ross Branch en la general, llegó incluso a ocupar brevemente el primer puesto, al igual que el estadounidense Skyler Howes, octavo a mitad de carrera.
Otro australiano ha dado de que hablar en la primera semana: Daniel Sanders, tres veces en el podio de especiales, si incluimos el prólogo. Figura en 12ª posición a 18 minutos de su compatriota más veterano y a la cabeza de la clasificación de los rookies. Peor suerte ha tenido Andrew Short, obligado a abandonar por un problema de carburante, así como Matthias Walkner que perdió dos horas y media por un problema con el embrague en la segunda etapa.
Quads: Cavigliasso a la cabeza
Ante la ausencia de Ignacio Casale, que ha pasado a la categoría camiones, no han faltado los pretendientes al trono. Sin embargo, se perfila un claro favorito: Nicolás Cavigliasso. Ganador en 2019 con nueve victorias de etapas, el argentino, ausente en la edición 2020, vuelve a pisar el podio al adjudicarse la tercera etapa. Desde entonces, no se ha bajado de él en ninguna, figurando entre los tres primeros, incluso cuando le ha tocado abrir pista a sus rivales.
Sin embargo, el piloto que ocupó la cabeza de la clasificación al inicio de la prueba fue Alexandre Giroud. El francés ganaba los dos primeras especiales, incluido el prólogo. Desgraciadamente, se sucedieron luego los problemas. Pese a los reveses mecánicos, los errores de navegación o incluso el rebaño de ovejas que se cruzó en su camino, el piloto galo se mantiene en tercera posición, a 45 minutos de Cavigliasso.
Entre el líder y el tercero se encuentra Manuel Andújar, otro argentino. El año pasado terminó a pie de podio, después de que se cebará con él la mala suerte, y fue quinto en 2019. Con poco más de media hora de retraso frente a su compatriota en la general, Andújar aún puede aspirar al título, al igual que Giovanni Enrico, cuarto a menos de una hora. Las probabilidades son mucho menores para Pablo Copetti y los siguientes. El piloto argentino-estadounidense logró una victoria en la segunda etapa, pero un problema mecánico en la cuarta especial provocó su caída a la quinta posición a cerca de dos horas y media.
Los coches: un duelo muy reñido
Los ocupantes del podio final de 2020 se presentaron en la línea de salida de Jeddah con la seguridad que otorga el estatus de favorito. A mitad del recorrido, siguen a la cabeza, aunque se han redistribuido los puestos. La razón no se debe a la falta de velocidad, sino a la mayor o menor capacidad para adaptarse a lo que se ha denominado “la nueva filosofía del road-book” que le ha llevado a Carlos Sainz a multiplicar los errores de navegación. Por esta razón, se encuentra en tercera posición a 40m39s de Stéphane Peterhansel.
El hombre de todos los récords sabe mejor que nadie que la jornada de descanso no es momento para dar por ganada la carrera y mucho menos con una ventaja de tan solo 5m53s frente a un rival tan rápido y peligroso como Nasser Al-Attiyah.
Esta primera semana, el piloto catarí ha cometido pocos errores, igual que Peterhansel, ha ganado cuatro etapas (incluido el prólogo) y la presión que va a ejercer sobre el líder de la clasificación será constante, pues domina perfectamente el arte de presionar al rival para que cometa un error. Independientemente de la evolución del clima hacia Neom y luego hacia Jeddah, la temperatura bajo los cascos promete ir subiendo cada día.
¿Dónde están los nuevos aspirantes al título que se esperaba que hicieran tambalear a los asiduos a la victoria final? En X-Raid y Toyota hemos asistido a los reveses más o menos fatales de Jakub Przygonski, que permanece en liza por el podio (4º en 1h11m); de Orlando Terranova, que tuvo que abandonar por un problema eléctrico en la etapa 5; del muy prometedor Henk Lategan, que destacó dos jornadas seguidas antes de salir de la carrera dando vueltas de campana; de Yazeed Al-Rajhi, que perdió sus esperanzas de victoria cuando se quedó sin caja de velocidad en la etapa 3 o de Bernhard Ten Brinke, que también terminó su aventura con una acrobacia.
El equipo Bahrain Raid Extreme cuenta todavía con Nani Roma (5º a 1h37m), que permanece cerca del trío a la cabeza, pero Sébastien Loeb ha quedado fuera de la pugna tras perderse en varias ocasiones y romperse el triángulo de suspensión de su vehículo la víspera de la jornada de descanso, por lo que tuvo que pasar parte de la noche en el desierto, cayendo al 45º puesto en la general a 11h34m de su antiguo compañero de equipo en Peugeot.
Algo similar le ha pasado a Mathieu Serradori, que subió al podio provisional, pero figura ahora en 50ª posición, mientras que su compañero de equipo, Yasir Seaidan, con ambiciones similares, se encuentra relegado a la 38ª posición. A nadie le agrada tener que ver la carrera a distancia.
Vehículos ligeros
La competencia es cada vez más feroz en la categoría, como demuestra la lista de ganadores de especiales (incluido el prólogo) en la que figuran seis nombres en siete días. Solo el antiguo campeón ´Chaleco´ López hizo doblete y ocupó legítimamente el trono de líder durante cuatro días, antes de sufrir en la etapa 6 un problema mecánico y tener que ceder el puesto a Aron Domzala, con una ventaja mínima de 4m46s sobre Austin Jones. Los Can-Am dominan claramente, pero los OT3 del Team RedBull han tenido el privilegio de hacer historia en dos ocasiones esta semana: primero, gracias a Cristina Gutiérrez, primera mujer que gana una especial del Dakar desde Jutta Kleinschmidt en 2005, y luego con Seth Quintero, que se convirtió ayer con 18 años en el ganador de un especial más joven de la historia del rally. ¡Y el chaval californiano figura 3º en la general!
Camiones: a Karginov se le escapa y Sotnikov toma el relevo
Andrey Karginov, que desprendía un aura imperial frente al resto en 2020, parece haber perdido el Dakar en la primera etapa. El equipo ruso cedía más de 1 hora y 30 minutos debido a un problema mecánico. A menos que se produzca un milagro, parece imposible que pueda recuperar el tiempo perdido. Sin embargo, al clan Kamaz no le faltan bazas. Dmitry Sotnikov, compañero de Karginov, ha retomado el relevo. Desde la primera etapa, ha figurado siempre primero o segundo en cada especial, un resultado que le permite tener bien asidas las riendas de la clasificación general, con una ventaja más bien cómoda de unos treinta minutos. Tras el abandono de Siarhei Viazovich, tercero el año pasado, la amenaza podría provenir de su propio campo, aparte de Andrey Karginov, jefe de filas, tampoco hay que olvidar a Airat Mardeev, que rubricaba su primera victoria de etapa desde 2018 en Ha’il, ni a Anton Shibalov que ha logrado cuatro podios en las seis etapas y ocupa la segunda posición en la general.
El piloto salteño Luciano Benavides, ganador del Dakar en la categoría motos, fue recibido este martes por el pueblo de Salta que salió a las calles para saludarlo.
El ganador, acompañado de su hermano Kevin, que corrió en la divisional Challenger, encabezó una caravana por las calles de la ciudad capital desde el aeropuerto Martín Miguel de Güemes hasta llegar al estadio cubierto Delmi, donde se le dió la bienvenida.
El recorrido de la movida se puso en marta minutos después de las 19 y transitó por las avenidas Banchik, Paraguay y Chile, Pellegrini, 25 de Mayo y Entre Ríos.
En el regreso, Luciano dijo emocionado: “Es un sueño hecho realidad. Fue una carrera durísima, que se definió hasta el último kilómetro. Ganar el Dakar por apenas dos segundos es algo increíble y habla de lo exigente que es esta competencia”.
El riocuartense completó todas las etapas de su participación en el rally más duro del mundo, finalizando 31° en la clasificación general de Rally2.
Leonardo Cola escribió su propia historia en el Dakar 2026 al cumplir el objetivo que se había propuesto desde antes de partir hacia Arabia Saudita: completar todas las etapas del rally más exigente del planeta.
El piloto de Río Cuarto finalizó en la posición 31 de la clasificación general de Rally2 compitiendo con su KTM 450 Réplica, sumando experiencia invaluable en cada uno de los trece días de competencia que lo llevaron desde Yanbu hasta recorrer más de cinco mil kilómetros por el desierto árabe.
A lo largo de las dos semanas, Cola demostró constancia y determinación al superar dunas, sectores pedregosos, tramos de navegación complejos y las dos etapas maratón donde debió pasar noches en el desierto sin asistencia mecánica.
El riocuartense tuvo momentos destacados durante su participación, como cuando escaló al puesto 39 de la general tras la Etapa 5, demostrando que su evolución fue progresiva conforme ganaba confianza en el terreno árabe.
Cola se suma así a la lista de pilotos cordobeses que han completado el Dakar, dejando en alto el nombre de Río Cuarto en una competencia donde la mayoría de los participantes no logra ver la bandera a cuadros final.
Por último, el piloto riocuartense había iniciado una colecta antes de comenzar el Dakar con el fin de entregar los fondos recaudados a la Ciudad de los Niños, Granja Siquem y la Parroquia San Roque ayudando a toda una comunidad de gente que lo siguió de cerca en su recorrido por Arabia Saudita.
El argentino protagonizó un desenlace épico tras un error de navegación de Brabec a tres kilómetros de la meta. Cavigliasso-Pertegarini completaron el podio en Challenger mientras Al-Attiyah conquistó su sexto Touareg igualando a Carlos Sainz.
El Rally Dakar 2026 quedará grabado para siempre en la memoria del automovilismo mundial como la edición del milagro de Luciano Benavides. El salteño de KTM protagonizó el final más dramático en la historia de la categoría de motos al consagrarse campeón por apenas dos segundos sobre el estadounidense Ricky Brabec de Honda, la diferencia más estrecha jamás registrada en casi cincuenta años de competencia.
El desenlace épico se produjo en la Etapa 13, un bucle de solo ciento cinco kilómetros alrededor de Yanbu donde todo parecía controlado para Brabec, quien largaba con tres minutos veinte de ventaja y el comodín de las bonificaciones por abrir pista. El californiano administró bien la renta durante buena parte de la especial, pero a apenas tres o cuatro kilómetros de la meta se extravió en una nota confusa del roadbook que varios pilotos coincidieron después como un error de la organización.
Ese pequeño desliz lo cambió todo en cuestión de segundos. Benavides, que nunca dejó de empujar pese a que el milagro parecía matemáticamente imposible, aprovechó la grieta y voló hasta la meta para escribir una página histórica que incluye su primer Dakar, el tercer título argentino en motos después de los dos campeonatos de su hermano Kevin en 2021 y 2023, y el vigesimoprimer triunfo de KTM en la categoría. El podio final lo completó el español Tosha Schareina de Honda en tercer lugar a más de veintisiete minutos del campeón, subiendo al podio por segundo año consecutivo y confirmando su regularidad entre la élite mundial. La victoria de la última etapa fue para Edgar Canet, quien se quedó con su tercera victoria parcial después de haber brillado en el prólogo y la primera jornada, cerrando un Dakar excepcional para el joven piloto español de apenas veinte años pese al duro golpe sufrido en la primera maratón que lo sacó de la pelea por el título.
En la categoría Challenger, el español Pau Navarro protagonizó una destacada victoria al conquistar el título sin ganar ninguna etapa, demostrando que la regularidad y consistencia son tan importantes como la velocidad pura en el Dakar. Navarro se convierte en el segundo español en ganar la categoría Challenger tras Cristina Gutiérrez en 2024, superando al saudí Yasir Seaidan por veintitrés minutos veintidós.
Argentina colocó a Nicolás Cavigliasso y Valentina Pertegarini en el tercer puesto del podio final a treinta y cinco minutos cincuenta y dos del campeón, un resultado meritorio considerando que los cordobeses perdieron más de una hora en la Etapa 9 por el problema del radiador pero se recuperaron magistralmente para defender su lugar en el podio. Kevin Benavides protagonizó un cierre perfecto al ganar la última etapa apenas minutos después de que su hermano Luciano celebrara su título en motos, cerrando séptimo en la general en su primera experiencia en Challenger con un futuro promisorio. El navegante Bruno Jacomy junto al chileno Lucas del Río completaron una actuación sobresaliente al terminar cuartos a apenas treinta y siete minutos nueve del campeón, estando a solo un segundo de subirse al podio.
En la categoría de autos, Nasser AlAttiyah conquistó su sexto Dakar igualando la hazaña histórica de Carlos Sainz como los únicos pilotos con seis victorias absolutas en la competencia más dura del mundo. El qatarí le dio además a Dacia su primer triunfo en el rally raid en apenas su segunda participación como marca, completando un doblete histórico junto a su compañero Sébastien Loeb que terminó cuarto. Nani Roma fue subcampeón con Ford a nueve minutos cuarenta y dos del ganador, regresando al podio siete años después de su última vez y confirmando que cuando el Dakar aprieta, él siempre aparece.
El sueco Mattias Ekström completó el podio con Ford por apenas ocho segundos sobre Loeb después de una batalla épica en la última etapa, mientras que Carlos Sainz terminó quinto a casi treinta minutos después de aquel error de navegación en la penúltima etapa que lo sacó definitivamente de la pelea por el título.
El Dakar 2026 quedará en la historia como una de las ediciones más peleadas de todos los tiempos, con finales dramáticos en múltiples categorías que demostraron una vez más que en el rally más duro del mundo, nada está decidido hasta que se cruza la última meta.